Comunicado de prensa acerca de la primera reunión entre Cuba y EEUU sobre derechos humanos.

El 31 de marzo de 2015, tuvo lugar una primera reunión entre delegaciones de los EE.UU. y Cuba sobre temas de derechos humanos, tal como fue propuesto por Cuba en julio de 2014 y aceptado por EE.UU. en enero del presente año.

Tomasz Malinowski, Subsecretario Adjunto para la Democracia, los Derechos Humanos y Trabajo del Departamento de Estado de los EE.UU., y Pedro Luis Pedroso Cuesta, Subdirector General de Asuntos Multilaterales y Derecho Internacional del Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba, presidieron las respectivas delegaciones, que intercambiaron en un clima respetuoso y profesional.

Los representantes cubanos expresaron su interés de que este diálogo pueda contribuir a un tratamiento eficaz y no discriminatorio del tema de los derechos humanos, y en pleno respeto a la igualdad soberana, la independencia y la no injerencia en los asuntos internos de las partes.

De igual forma, la delegación cubana enfatizó en la necesidad de observar un balance adecuado entre las cuestiones del ámbito de los derechos civiles y políticos y los derechos económicos, sociales y culturales.

La delegación cubana trasladó sus profundas preocupaciones en relación con la garantía y protección de los derechos humanos en los EE.UU. En particular, enfatizó su preocupación por la agudización de la brutalidad y abuso policial con un patrón discriminatorio y las limitaciones al ejercicio de los derechos labores y las libertades sindicales reconocidas internacionalmente. Asimismo, Cuba subrayó las violaciones de derechos humanos en la llamada lucha contra el terrorismo, incluida la tortura, las ejecuciones extrajudiciales con uso de drones y el espionaje y vigilancia extraterritorial.

Consciente de las profundas diferencias con el Gobierno de los EE.UU. en el ámbito de lossistemas políticos, la democracia, los derechos humanos y el derecho internacional, Cuba ratificó su invariable voluntad de que ambos países puedan relacionarse civilizadamente dentro del reconocimiento y el respeto de esas diferencias, así como su disposición a abordar con los EE.UU. cualquier tema, en un marco de igualdad, respeto y reciprocidad.

Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba.

(Tomado de Cubaminrex)

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Amplia delegación cubana a actividades paralelas de Cumbre de las Américas.

Más de un centenar de representantes de la sociedad civil cubana —actores sociales, jóvenes, intelectuales, campesinos, cooperativistas, empresarios y académicos— estará presente en los foros y actividades paralelas de la VII Cumbre de las Américas, un evento al que Cuba asistirá por vez primera como resultado del sólido y unánime consenso de la América Latina y el Caribe.

La delegación antillana a estos eventos llevará consigo a Panamá los mandatos y recomendaciones de la sociedad civil y la juventud cubanas, recogidos en las numerosas reuniones y debates que se han efectuado en días recientes por toda Cuba, en las que se han definido propuestas concretas para ser presentadas en los foros paralelos de esos segmentos. También Cuba estará presente en el Foro de Rectores, y el Foro Empresarial.

Según informaron al sitio web Pensando Américas, los coordinadores de los grupos que integran esta delegación declararon que el objetivo principal es intercambiar de manera abierta y constructiva con otras representaciones del hemisferio, recomendar acciones sobre la base del respeto y la integridad de los pueblos, así como trasladar las experiencias de Cuba en temas como gobernabilidad democrática, participación ciudadana, educación, salud, energía, desarrollo sostenible, innovación y desarrollo de las tecnologías de la información y las comunicaciones, entre otros.

Por otra parte, la delegación caribeña sabrá no solo defender sus posiciones, sino también expresar su solidaridad con los pueblos hermanos de la región. A la vez, los representantes cubanos abogarán por una relación diferente entre las dos Américas, basada en el respeto y la no injerencia entre los Estados.

Cuba se unirá, además, a varias organizaciones progresistas del continente en la Cumbre de los Pueblos Sindical y de los Movimientos Sociales de Nuestra América, prevista del 9 al 11 de abril. Asimismo, la delegación cubana tiene previsto participar en un acto de solidaridad con las causas progresistas de América Latina y el Caribe, que se realizará en el Paraninfo de la Universidad de Panamá el propio día 11 de abril.

 

Cuba espera diálogo civilizado con EEUU sobre derechos humanos

Por: Ismael Francisco

Por Waldo Mendiluza, enviado especial

Pese a las profundas diferencias entre Cuba y Estados Unidos en materia de derechos humanos, la isla espera que las conversaciones de mañana transcurran en un ambiente de respeto, profesionalidad y sin discriminación, afirmó hoy la diplomática Anayansi Rodríguez.

La embajadora cubana ante Naciones Unidas en Ginebra ratificó las expectativas de que La Habana y Washington sostengan aquí un diálogo alejado de cualquier condicionamiento e injerencia en los asuntos internos, y apegado al principio de la igualdad soberana de los Estados.

“Venimos con total conciencia de las profundas diferencias de concepciones y posiciones entre ambos países, en materia de sistemas políticos, democracia y derechos internacional, pero también de que es posible un dialogo civilizado sobre cualquier tema, incluyendo los derechos humanos”, dijo la integrante de la delegación cubana.

El encuentro sobre derechos humanos fue propuesto por la mayor de las Antillas en julio de 2014 y reiterado en enero de 2015, que Estados Unidos aceptó en el marco del acercamiento anunciado el 17 de diciembre por los presidentes Raúl Castro y Barack Obama. Sigue leyendo

El conflicto Estados Unidos-Venezuela y la VII Cumbre de las Américas.

Por: Carlos Fazio

“Estados Unidos ha conformado América del Norte como un espacio geopolítico bajo el dominio económico-financiero de las corporaciones con casa matriz en su territorio y el control militar del Comando Norte del Pentágono (…) Sólo escapan a ese designio Venezuela, Cuba y Nicaragua”. *Publicado en: Ecos de la Cumbre de Panamá América Latina y el Caribe, principalmente las naciones de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), y en particular, Venezuela, son el teatro de operaciones de un sordo juego geopolítico entre Estados Unidos y sus socios de la OTAN, contra China y Rusia, dos potencias emergentes que han venido desarrollando vínculos económicos y de cooperación técnico-militar con naciones situadas en lo que tradicionalmente Washington ha considerado su “espacio vital”. Pocas veces, como hoy −tras la reciente orden presidencial de Barack Obama que ubicó a Venezuela como una “extraordinaria amenaza a la seguridad nacional y la política exterior de Estados Unidos”−, cobran dimensión los conceptos esgrimidos por Nicholas J. Spykman en 1942, cuando al definir el “Mediterráneo Americano” (que abarcaba el litoral del golfo de México y el mar Caribe, México, América Central, Colombia, Venezuela y el cinturón de islas que se suceden desde Trinidad a la punta de la Florida, Cuba incluida), dijo que esa región debía quedar bajo la “exclusiva e indisputada tutoría” de Washington. En su obra Estados Unidos frente al mundo, escrita tres años antes de que finalizara la Segunda Guerra Mundial, al exponer la doctrina geopolítica del imperialismo tal y como lo concebía la clase dirigente estadounidense, Spykman dijo con elocuente crudeza: “Eso implica para México, Colombia y Venezuela una situación de absoluta dependencia con respecto a Estados Unidos, de libertad meramente nominal…”

En 1973, el boicot de suministros de hidrocarburos de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) a Estados Unidos, exhibió las vulnerabilidades del hegemón del capitalismo mundial. Desde entonces, los estrategas del complejo industrial-militar diseñaron y pusieron en práctica una serie de proyectos geopolíticos −o de conquista del espacio en su zona de influencia−, a expensas de naciones débiles o que ofrecen poca resistencia, que incluyeron la colonización, la anexión o la conquista. Cuatro decenios después, Estados Unidos ha conformado América del Norte como un espacio geopolítico bajo el dominio económico-financiero de las corporaciones con casa matriz en su territorio y el control militar del Comando Norte del Pentágono. Y aunque en 2005 en Mar del Plata fracasó el Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA), la libertad de México y Colombia es hoy meramente nominal, como anunció Spykman en 1942, y sus territorios han sido militarizados por el imperio. Sólo escapan a ese designio Venezuela, Cuba y Nicaragua. Además de su importancia geopolítica para la defensa del territorio continental de Estados Unidos de cara a un eventual conflicto bélico con otra potencia, Venezuela es el país con la mayor cantidad de reservas probadas de hidrocarburos. Asimismo, bajo el liderazgo indiscutido de Hugo Chávez, Venezuela fue el impulsor del ALBA y potenció la UNASUR (Unión de Naciones Sudamericanas) y la CELAC (Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños), obstaculizando los planes para una integración vertical del subcontinente, implementados por la Casa Blanca y el gobierno-sombra de las grandes corporaciones estadounidenses. Washington y el golpismo continuado Las consideraciones anteriores explican los sucesivos intentos encubiertos de Washington por llevar a cabo un “cambio de régimen” en Venezuela: desde el golpe de Estado cívico-militar-oligárquico de abril de 2002 (el primer golpe mediático del siglo XXI), y la Operación Septiembre Negro de  finales de ese año y comienzos de 2003 –el llamado “golpe petrolero” que siguió los lineamientos del Dossier Confidencial No. 5, estrategia subversiva de los capitanes de industria, grandes latifundistas, ganaderos y la llamada nomenclatura gerencial de petróleos de Venezuela (Pdvsa), bajo la cobertura política e ideológica de las principales corporaciones multimedia de Venezuela y las Américas−, pasando por diversas operaciones clandestinas y diferentes modalidades de la guerra de espectro completo (“golpe suave”, guerra de baja intensidad, guerra asimétrica, de información o cuarta generación, guerra económica y terrorismo mediático), hasta el fracasado golpe del 11 y 12 de febrero de 2015. Al respecto, cabe recordar que con eje en una estrategia de varios carriles, la escalada política-propagandística había iniciado en diciembre pasado, cuando al tiempo que anunciaba negociaciones para una próxima reanudación de relaciones diplomáticas con Cuba, el presidente Obama puso en vigor la “Ley para la defensa de los derechos humanos y la sociedad civil en Venezuela”, una medida injerencista violatoria del derecho internacional aprobada por el Congreso. La nueva ley extraterritorial, pieza central en la etapa para un cambio de régimen en Venezuela, es una réplica perfeccionada de lo que el propio Obama había dicho, siendo senador, que durante más de 50 años no había funcionado contra Cuba. A partir de enero de este año, se incrementaron los planes tendientes a generar un nuevo clima de zozobra económica y violencia caótica desestabilizadora que confluyera con el primer aniversario de “las guarimbas” de febrero de 2014. ¿Objetivo? Derrocar a Nicolás Maduro, presidente constitucional de la República Bolivariana de Venezuela, a quien se le había venido fabricando una imagen de gobernante autoritario y violador de los derechos humanos. Lubricada la oposición venezolana con millonarios fondos extraídos de los contribuyentes de Estados Unidos a través de agencias oficiales de Washington como la Agencia para el Desarrollo Internacional (USAID) y fundaciones afines como la National Endowment for Democracy (NED) y Freedom House; posicionada la guerra económica con base en el desabastecimiento de productos de primera necesidad −en particular alimentos básicos, medicamentos y artículos higiénicos− para provocar ira y malestar en la población, la extensa red de medios corporativos privados del hemisferio occidental hicieron su labor como parte de la guerra psicológica y el terrorismo mediático. En lo interno, su misión principal era generar un clima de miedo y horror paralizante a través de herramientas habituales como el acaparamiento, el desabasto, el mercado negro, la inflación, la usura, campañas de rumores y la violencia callejera, y en lo externo, fomentar una correlación de fuerzas internacionales que avalara tácitamente el accionar golpista y, llegado el caso, una eventual intervención militar del Pentágono. En rigor, se trataba de una segunda fase de la fracasada operación subversiva puesta en práctica a comienzos de 2014 para tirar a Maduro. “La salida” −como denominó entonces la ultraderecha venezolana al plan sedicioso para sacar al presidente legítimo de Venezuela del Palacio de Miraflores−, culminó con un saldo de 43 personas muertas y llevó a la cárcel a uno de los líderes de la asonada, Leopoldo López, dirigente del Partido Voluntad Popular. Desde entonces, una de sus cómplices en la aventura conspirativa, la ex congresista desaforada María Corina Machado −firmante del Decreto Carmona durante el golpe de Estado de abril de 2002 −, había tomado las riendas de la nueva intentona con apoyo del embajador de Estados Unidos en Colombia, Kevin Witaker. “Contamos con una chequera más fuerte que la del régimen para romper los anillos de seguridad”, dijo Machado, quien desde hace años cultiva los favores de congresistas cubano-estadounidenses de Miami, como Marco Rubio, Iliana Ros Lethinen y Mario Díaz Balart, y los del alcalde de la ciudad Doral del sur de la Florida, Luigi Boria. El factor Brownfield En el caso venezolano, la génesis de la intervención estadounidense actual remite al Comité de los 40 (denominación tomada de la Decisión-Memorándum No. 40 del Consejo de Seguridad Nacional de Estados Unidos), reunido por el secretario de Estado Henry Kissinger en junio de 1970 para diseñar una estrategia de “bajo perfil” destinada a hacer abortar la “vía pacífica al socialismo” de Salvador Allende en Chile. El plan del Pentágono y la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de la época de Richard Nixon, incluía: 1) creación del caos económico; 2) acciones paramilitares; 3) ofensiva de propaganda; 4) financiamiento a sectores derechistas, y 5) infiltración y divisionismo dentro de la izquierda chilena. Con base en esa estrategia −aplicada después con variantes contra Nicaragua sandinista, Granada y Panamá−, en agosto de 2004 Washington había enviado a Caracas al embajador William Brownfield. Adscrito a la Oficina de Iniciativas para la Transición en Venezuela (OIT), la principal misión de Brownfield era elaborar un plan de largo plazo para derrocar a Hugo Chávez. En un cable diplomático del 9 de noviembre de 2006, difundido en el portal de Wikileaks, el diplomático recordaba a sus jefes en el Departamento de Estado las directrices establecidas dos años antes en el denominado “Plan de cinco puntos contra el Gobierno Bolivariano”: 1) Fortalecer las instituciones democráticas; 2) Infiltrarse en la base política de Chávez; 3) Dividir al chavismo; 4) Proteger negocios vitales de Estados Unidos, y 5) Aislar a Chávez internacionalmente. La OIT para Venezuela fue cerrada en 2010, pero sus funciones fueron transferidas a la oficina para América Latina de la USAID, vieja pantalla de las acciones injerencistas y para la guerra psicológica de la CIA y el Pentágono. Con base en esos antecedentes, la ambientación o “calentamiento” mediático de la nueva ofensiva desestabilizadora contra Venezuela contó, a mediados de enero pasado, con la presencia en Caracas de los ex presidentes de Colombia, Chile y México −Andrés Pastrana, Sebastián Piñera y Felipe Calderón, respectivamente−, invitados a un foro por María Corina Machado y el partido Voluntad Popular. Otro de los objetivos era visitar en la prisión a Leopoldo López, erigido por Washington como nuevo “combatiente de la libertad”, según la expresión acuñada por Ronald Reagan para los contras nicaragüenses y el saudí Osama bin Laden en los años 80. La trama desestabilizadora se complementó, a finales de enero, con la deserción de Leamsy Salazar, capitán de corbeta de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana. En calidad de “testigo protegido”, el desertor Salazar declaró ante un tribunal de Nueva York que el presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, Diosdado Cabello, era el jefe de un presunto cartel de Los Soles. La “primicia” la obtuvo el diario neofranquista español ABC, que se basó en “fuentes cercanas a la investigación”, y fue convenientemente amplificada en México por los periódicos Excélsior y La Razón que, curiosamente, no citaron como fuente a ninguna agencia noticiosa internacional, por lo que puede presumirse que en los tres casos se trató de desinformación sembrada con propósitos subversivos-propagandísticos. Dentro del plan conspirativo en curso, no es un dato baladí que William Brownfield −el “diplomático” que en 2004 elaboró el Plan de los cinco puntos para derrocar a Chávez y quién se desempeñó luego como embajador en Colombia de 2007 a 2010−, validara la “consistencia” del reportaje de ABC, que involucra a Cuba y las FARC en la insólita trama. Tampoco lo es que Brownfield sea en la actualidad secretario de Estado adjunto de Estados Unidos para Narcóticos y Seguridad Internacional. Los fondos para la subversión Otro elemento clave del plan elaborado por Brownfield en 2004, es el financiamiento de ONGs, fundaciones, asociaciones y partidos opositores venezolanos, enmarcado dentro del rubro “defender y fortalecer prácticas democráticas, las instituciones y los valores que promueven los derechos humanos y la participación de la sociedad civil”. El presupuesto actual de Estados Unidos (octubre 2014 a octubre de 2015) incluye cinco millones de dólares, y la asignación prevista para el próximo año fiscal aumenta la cifra en 500 mil dólares más. Asimismo, Washington ha incorporado una nueva modalidad consistente en registrar a las ONGs venezolanas como corporaciones en Estados Unidos, lo que facilita el suministro de fondos y además pueden ser subcontratadas por compañías estadounidenses. Entre las organizaciones receptoras de fondos de los contribuyentes de Estados Unidos figuran Nueva Conciencia Nacional; Fundación Futuro Presente; Humano y Libre, de Gustavo Tovar Arroyo, quien organizó en 2010  la denominada Fiesta Mexicana para adiestrar en métodos de desestabilización a dirigentes estudiantiles de la extrema derecha venezolana; Espacio Civil; Operación Libertad; Mujer y Ciudadanía; Ventana por la libertad; Súmate y Consorcio Desarrollo y Justicia, ambas ligadas a la golpista María Corina Machado. La USAID, que en 2011 destinó más de nueve millones de dólares de los 20 millones aprobados ese año para la desestabilización de los países del ALBA, en 2013 canalizó cinco millones 786 mil dólares para programas subversivos en Venezuela, principalmente para la capacitación de nuevos líderes juveniles que sean capaces de resaltar en el enfrentamiento con el gobierno. El presupuesto destinado a 2014 no ha sido publicado, probablemente en un intento por sortear las dificultades que les ocasionaron las revelaciones y cuestionamientos de que fue objeto luego de las revelaciones de la agencia AP sobre el trabajo de la USAID contra Cuba. Sigue leyendo

Michelle Obama festeja a la mujer negra durante homenaje.

NEWARK, NUEVA JERSEY, EE.UU.
Michelle Obama festejó la belleza, el poder y la tenacidad de las mujeres negras a la vez que difundió su mensaje a favor de la educación de las chicas durante el acto Black Girls Rock!, un homenaje anual a las mujeres negras que se han abierto camino en todos los ámbitos de la vida.

“No importa quién eres, no importa de dónde vienes, eres hermosa”, dijo Obama a la audiencia, que incluía muchas chicas negras.

“Estoy muy orgullosa de ustedes. Mi esposo, su presidente, está muy orgulloso de ustedes”, añadió. “Tenemos muchos esperanzas y sueños para ustedes”.

Obama no estuvo entre las homenajeadas del sábado por la noche en el Centro de Artes Interpretativas de Nueva Jersey. Estas fueron las actrices Jada Pinkett Smith y Cicely Tyson, la cantante Erykah Badu, la directora de “Selma”, Ava DuVernay, la docente Nadia López y la doctora Helene D. Gayle, presidenta y directora general de la organización humanitaria CARE USA.

Sin embargo, la primera dama fue la participante más aplaudida. Enfundada en un estrecho vestido blanco, siguió con ritmo las interpretaciones de Badu, Fantasia, Sheila E!, Estelle y otras y aplaudió a las galardonadas.

Obtuvo una de las mayores ovaciones de la noche cuando salió al escenario y declaró “Black girls rock!” (¡Las chicas negras son fabulosas!), el lema y nombre de la organización fundada por Beverly Bond para alentar a las jóvenes negras, un sector que suele tener dificultades para encontrar imágenes que las refuercen y alienten en el mundo.

Obama lo expresó en su discurso en homenaje a tres jóvenes galardonadas.

“Sé que algunos dicen que ustedes no están a la altura”, dijo y reconoció que ella muchas veces careció de confianza en sí misma cuando era joven a pesar del aliento de sus padres.

“Cada duda era una prueba”, dijo. “O me rendía o las enfrentaba. Adicionalmente, decidí enfrentarlas”.

 

 

NY Times: Fiscalía tiene un “caso fuerte” contra senador #Menéndez

El Departamento de Justicia de Estados Unidos tiene un caso fuerte en contra del senador demócrata Robert Menéndez, afirma hoy el diario The New York Times. La trama contra el político pudiera terminar en la presentación de cargos por corrupción en las próximas semanas a causa de la aceptación de regalos y vacaciones lujosas a cambio de favores políticos.

El mes pasado el fiscal general Eric H. Holder dio el visto bueno a los fiscales para proceder con un caso criminal contra el senador y ahora los investigadores federales tratan de persuadir a los abogados del doctor Salomon Melgen para que coopere en el proceso.

En conversaciones con los abogados del político, la fiscalía intenta alcanzar un acuerdo mediante el cual Melgen se convertiría en el testigo estrella en el proceso contra Menéndez, el demócrata latino de más alto rango en el Congreso.

Los abogados del legislador pidieron recientemente a altos funcionarios del Departamento de Justicia no presentar cargos en absoluto, según dijeron funcionarios encargados de hacer cumplir la ley, citados por el Times.

Los fiscales, agrega la publicación, presentarían la acusación esta semana pero retrasaron la acción mientras que consideran los argumentos de Menéndez.

Puntualiza el rotativo que se espera que los cargos federales de corrupción contra el demócrata de Nueva Jersey se den a conocer en las próximas semanas.

Agrega que ni el Departamento de Justicia ni los abogados de Menéndez o de Melgen hicieron comentarios sobre la marcha de la pesquisa.

La investigación surgió cuando el Oficina Federal de Investigaciones (FBI, por sus siglas en ingles) allanó las oficinas de Melgen en West Palm Beach, Florida, en enero de 2013 y encontró que el senador había aceptado regalos de su amigo médico, incluyendo dos vuelos de ida y vuelta por valor de 58 mil dólares a bordo de su jet privado .

Asimismo existen evidencia de que Menéndez presionó desde su cargo para que el facultativo obtuviera ciento de miles de dólares en ganancias por reembolsos del programa de salud conocido como Medicare.

Por otra parte, el proceso puede complicar la confirmación de Loretta E. Lynch como fiscal general de Estados Unidos, pues según previsiones habría un empate a 50 votos.

Funcionarios federales plantean que Menéndez considera abstenerse de emitir un voto por la fiscal general, ya que su destino estaría estrechamente vinculado al Departamento de Justicia

Academias de ballet rinden homenaje al maestro Fernando Alonso.

El evento organizado por la Escuela Nacional de Ballet que lleva el nombre de Fernando Alonso, incluirá el XIII Concurso Internacional para Jóvenes Estudiantes de Ballet.

El XXI Encuentro Internacional de Academias para la Enseñanza del Ballet comenzará este domingo en la capitalina Sala Avellaneda del Teatro Nacional con una gala dedicada al centenario del natalicio del maestro Fernando Alonso.

La cita estará presidida Ramona de Saá, Premio Nacional de Danza y de Enseñanza Artística se extenderá hasta el sábado 11 de abril.

El evento organizado por la Escuela Nacional de Ballet que lleva el nombre de Fernando Alonso, incluirá el XIII Concurso Internacional para Jóvenes Estudiantes de Ballet (del 7 al 11 de abril) y el II Concurso Internacional Infantil de Ballet (del 6 al 10 de abril).

Según precisa una información publicada en Cubarte, los teatros América y Nacional serán las sedes de esos concursos. Estos otorgarán primero, segundo y tercer lugar por sexo, modalidad y categoría; Premios Especiales; Grand Prix; Revelación del Concurso; Mejor Pareja y Mejor Interpretación Individual.