Después del 17D: sigue el retroceso

Después del 17D: sigue el retrocesoCon la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca, se inició un proceso de retroceso en las relaciones entre Cuba y Estados Unidos.

El magante se ha dedicado a recrudecer el bloqueo económico, comercial y financiero contra nuestro país y a dar marcha atrás a las negociaciones a nivel de gobierno entre ambos estados alcanzadas bajo la administración de Barack Obama.

La declaración de supuestos ataques sónicos sirvió de pretexto para reducir el número de personal diplomático tanto en la embajada del país norteño en La Habana como en la embajada cubana en Washington.

Tras el cierre de la Oficina Local del Servicio de Ciudadanía e Inmigración en La Habana, a finales del pasado año, la visita de los ciudadanos cubanos a sus familiares en Estados Unidos se ha hecho difícil.

También permanece la amenaza de aprobar el extraterritorial Título III de la Ley Helms-Burton. Una decisión que no solo agrede y afecta al pueblo cubano, sino también al propio Estados Unidos.

Sin embargo, no faltan en otros miembros del gobierno estadounidense y también en sus ciudadanos, las intenciones de normalizar las relaciones entre su país y el nuestro, como afirmó el senador Jim Mcgovern, que recientemente visitó Cuba.

Cubahora le propone un repaso por las principales acciones contra Cuba de Donald Trump, después del 17-D.

 

Prosur con vientos del Norte

Trump y sus marionetas sudamericanas en Chile. Foto: Resumen Latinoamericano
Trump y sus marionetas sudamericanas en Chile. Foto: Resumen Latinoamericano

Frustrados, quizá, por los fracasos en su plan contra Venezuela y por no lograr los resultados exigidos por la administración de Donald Trump, varios mandatarios, representantes de la derecha y ultraderecha sudamericana, acaban de firmar un documento para crear lo que llamaron Foro para el Desarrollo de América del Sur (Prosur).

Al margen de los objetivos de consolidar la aplicación de políticas de derecha en la región; fortalecer el plan de privatizaciones, paquetazos y otras medidas contra los más desposeídos, la naciente institución tiene en su mira inmediata acabar con Unasur y de paso fracturar la unidad de los países de esa región, además de continuar fomentando, bajo la égida de Washington, todo tipo de acciones contra Venezuela, la Revolución Bolivariana y el presidente constitucional Nicolás Maduro.

La sede no pudo ser mejor y el anfitrión perfecto: Chile y su presidente Sebastián Piñera. Y si algo falta a esta apreciación, dejemos que sea Juan Guaidó, el impostor autoproclamado presidente interino de Venezuela, quien con su explicación a los convidados del porqué no pudo asistir a la cita nos aclare la naturaleza del encuentro: «Agradezco la invitación de países hermanos a ser parte de este día histórico en la unión de nuestros pueblos. Nos encontramos organizando a toda Venezuela para cesar la usurpación, que será el triunfo de la democracia, la libertad y el retorno de la estabilidad en América del Sur», tuiteó.

Ese es el escenario donde nace Prosur con vientos que soplaban del Norte, un engendro cuyo objetivo se fundamenta en destruir la Unasur, organización fundada en 2008, que agrupaba a todos los países de esa área geográfica y que creó muchas expectativas de solidaridad, unión y desarrollo común, durante los gobiernos progresistas de Cristina Fernández en Argentina, Lula y Dilma en Brasil, Evo Morales en Bolivia, Hugo Chávez en Venezuela, y Rafael Correa en Ecuador.

Ahora la derecha y la extrema derecha han creído que llegó su momento y saben muy bien que, aprovechando las debilidades de la izquierda, recibiendo el apoyo total por parte de Estados Unidos y fracturando lo que fue una incipiente unión sudamericana y latinoamericana, pueden avanzar más rápido en sus objetivos.

Destruir Unasur, dividir la Celac, hacer colapsar Petrocaribe, equivale, para esa extrema derecha y sus amos del norte, a un triunfo que será bien remunerado, donde los Pompeo, Bolton, Marco Rubio, Elliot Abrams y el propio Trump no escatiman esfuerzos para esos propósitos.

El otro objetivo de Prosur es echar abajo la Revolución Bolivariana y el gobierno del presidente constitucional Nicolás Maduro. Quizá por ello la insistencia en que Guaidó asistiera a la cita de Chile.

Allí se encontraban Mauricio Macri, con su Argentina entregada a los designios del Fondo Monetario Internacional;  el brasileño Jair Bolsonaro, tildado como el «Trump del trópico», el mismo que a su llegada a la capital chilena dijo que «intentará junto a los demás presidentes sudamericanos sellar el final de Unasur».

También concurrió Iván Duque, con las riendas de una Colombia en la cual mueren cientos de líderes sociales e indígenas sin que se haga justicia y donde el propio presidente insiste en echar abajo los Acuerdos de Paz firmados con las FARC y, por supuesto, el anfitrión Sebastián Piñera, absorto en el fomento de una derecha subordinada a Washington de tal manera que hasta regaló al presidente Trump una bandera estadounidense con la chilena pequeñita insertada, que da la imagen de aspirar a ser una estrella más de ese estandarte.

Mención aparte para Lenín Moreno, el presidente ecuatoriano, el mismo que ya desalojó a la Unasur de su sede construida en el llamado centro del mundo, cerca de Quito, y que decidió echar abajo el monumento a ese grande de la integración sudamericana, Néstor Kirchner.

También formaron parte del convite desintegrador de la unidad de América del Sur, los presidentes de Perú y Paraguay, sin mucho protagonismo, pero fieles peones de lo que diga Washington.

La historia recogerá muy pronto el nombre de estos personajes como perfectos comodines de la administración Trump, empeñada en volver a la época de la Doctrina Monroe con Latinoamérica como su patio trasero.

Cazando mentiras: The New York Times (#NYT) frente a la ética de la salud cubana

Resultado de imagen para SALUD CUBANAEl diario The New York Times publicó el domingo un reportaje de su periodista Nicholas Casey bajo el efectista título  Nicolás Maduro usó a médicos cubanos y a los servicios de salud para presionar a los votantes.

Usando, él sí, el supuesto testimonio de 16 exintegrantes de la Misión Médica Cubana en Venezuela,  Casey apunta a la insólita historia de que los trabajadores cubanos de la salud fueron utilizados para amenazar a pacientes e incluso coercionarlos, negándoles el servicio, si no votaban por Maduro en las elecciones del pasado 2018. Sigue leyendo

#EE.UU. y #Cuba más cerca pese a #Trump y al #bloqueo

En un escenario de creciente hostilidad del gobierno de Estados Unidos contra Cuba, no pocos ejemplos demuestran que ambos países pueden convivir de manera civilizada y con respeto a sus diferencias.

Si bien el primero de noviembre la representante permanente estadounidense ante la ONU, Nikki Haley, y el asesor de Seguridad Nacional, John Bolton, protagonizaron una escalada en la retórica y las amenazas anticubanas, recientes hechos sugieren que esa postura de la administración del presidente Donald Trump no resulta predominante en la sociedad norteamericana. Sigue leyendo