Investigan más restos óseos para encontrar #normalistas desaparecidos

Según se conoció hoy, México envió nuevos restos óseos al laboratorio forense de la Universidad de Innsbruck, en Austria, como parte del proceso de búsqueda de los 43 normalistas desaparecidos en Iguala.

Eber Omar Betanzos, subprocurador de Derechos Humanos de la Procuraduría General de la República (PGR), viajó a Austria para entregar al laboratorio más fragmentos óseos localizados en la zona del río San Juan, en el municipio de Cocula, estado de Guerrero.

Anteriores entregas consiguieron identificar muestras que correspondían a los normalistas Alexander Mora Venancio y Jhosivani Guerrero.

La Universidad de Innsbruck ha practicado tres técnicas distintas de análisis genéticos: ADN nuclear, ADN mitocondrial y de secuencia paralela masiva en más de 30 restos humanos.

Según investigaciones de la PGR, el 26 de septiembre del año pasado la policía municipal de Iguala detuvo a 43 alumnos de la escuela rural normal Raúl Isidro Burgos, de Ayotzinapa, en el estado de Guerrero.

Los jóvenes fueron entregados a sicarios del grupo criminal Guerreros Unidos, quienes los ejecutaron en el basurero de Cocula y luego incineraron sus restos, que fueron arrojados en bolsas al río San Juan.

Sin embargo, el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes, sumado a la investigación del caso, puso en duda los peritajes oficiales, según los cuales los normalistas fueron incinerados en el vertedero municipal de Cocula.

Aunque están en curso nuevas líneas de investigación propuestas por los expertos internacionales, la PGR continúa los esfuerzos por tratar de identificar a los estudiantes de Ayotzinapa en las muestras recogidas en dos bolsas encontradas en el río San Juan.

(Con información de Prensa Latina)

#Ayotzinapa: “El lugar de las tortugas”.

Ayotzinapa es una palabra que llegó a nuestros oídos, mentes y corazones por una triste razón: 43 estudiantes normalistas rurales fueron desaparecidos. Pertenecían a la Escuela Normal Rural “Raúl Isidro Burgos” de Ayotzinapa, un pequeño poblado del estado de Guerrero, en México.

Este 26 de julio se cumplieron 10 meses desde que los 43 estudiantes fueron desaparecidos durante una protesta fuertemente reprimida por el ejército mexicano y la policía municipal. Sus compañeros cuentan que la última vez que los vieron estaban siendo llevados por las Fuerzas Armadas en un camión. Es por eso que los padres responsabilizan al Estado Mexicano por su desaparición y es hacia el Estado donde se dirige el grito ¡Vivos se los llevaron, vivos los queremos!

En el marco de la Jornada Mundial por Ayotzinapa, se realizó el “Encuentro de Medios Libres” del 23 al 26 de julio. Medios alternativos, comunitarios, autónomos, libres o como les llamen de todo México y de varios países de América Latina: Ecuador, Perú, Brasil, Argentina, Cuba, Chile, llegaron a Ayotzinapa para brindar su solidaridad comunicacional.

La tortuga

En la cancha de baloncesto de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa ya nadie juega. Desde septiembre del 2014, cuando desaparecieron los 43 normalistas, la cancha fue ocupada por 43 pupitres con fotografías y tortugas de papel. La cancha es, además, la cocina donde padres y madres de los desaparecidos preparan alimentos y se reúnen. Para muchos la escuela pasó a ser su hogar. Ahí duermen, viven y se organizan para exigir justicia por sus hijos.

Ayotzinapa significa “lugar de tortugas” en lengua Nahuatl. Es, también, el símbolo de la Escuela Normalista. Para los familiares, amigos y compañeros de los 43 desaparecidos la tortuga se ha convertido en el símbolo de su lucha: paciencia hasta encontrar a sus hijos y justicia a los responsables. La justicia tarda, pero cuando llega es implacable, dice un graffiti en una de las paredes de la escuela. Es que en Ayotzinapa, las paredes cuentan historias. Cuentan la solidaridad y el sentido de esta escuela normalista rural.

Las escuelas normalistas son un legado de la Revolución Mexicana de 1910. Su modelo se basa en que la educación debe llegar a los sectores más despojados; en este caso, a los campesinos y campesinas. Es por eso que a las escuelas normalistas rurales asisten jóvenes campesinos, hijos de campesinos, que posteriormente cumplirán su labor de maestros en las zonas rurales más marginales de México.

En la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa no solo se han formado profesores rurales, sino líderes sociales, luchadores que históricamente han incomodado al poder. Es por eso que en los últimos años, los gobernantes de turno en México arremetieron contra las escuelas normalistas rurales; ya que para ellos son un “nido de guerrilleros”. Reformas, leyes y la represión de las Fuerzas Armadas de un Estado capitalista, como es el mexicano, han puesto todas sus fuerzas para desaparecerlas.

La protesta de 2014 –donde se produce la desaparición de los 43 normalistas– era una de las tantas protestas realizadas por los estudiantes exigiendo, entre otras cosas, el presupuesto necesario para seguir funcionando. La escuela de Ayotzinapa es internado. Los estudiantes rurales acceden a la educación, vivienda y alimentación de forma gratuita; esto permite que estudiantes de zonas muy marginales accedan.

El gobierno mexicano de Peña Nieto quiere modificar la legislación y desaparecer las escuelas normales rurales. Para él, las escuelas rurales no tienen razón de ser. Pero para las comunidades campesinas, las escuelas rurales son indispensables porque fortalecen el acceso a la educación pública. Además, mientras la pobreza exista en México las normales rurales tendrán razón de ser, afirman los estudiantes.

No son 43 desparecidos, son millones es el texto de un sticker en la puerta de la radio Voces Nuestras, de Ayotzinapa. La desaparición de los 43 normalistas fue la punta de un hilo que va abriendo la realidad de la violencia en México: desapariciones forzadas, la narcopolítica y la impunidad. Pero a la vez, Ayotzinapa es la punta de otro hilo, de solidaridades y luchas para quienes exigen justicia, verdad y otros mundos posibles en México y en América Latina.

(Tomado de Komanilel)

Padres de normalistas de Ayotzinapa exigen su regreso con vida.#MEXICO

La exigencia del regreso con vida de sus hijos destaca hoy como prioridad para los padres de los 43 normalistas deAyotzinapa, México, desde cuya desaparición forzada transcurrieron nueve meses.

Los jóvenes asistían a la Escuela Normal Rural Raúl Isidro Burgos cuando ocurrieron los hechos, entre el 26 y 27 de septiembre del pasado año, en Iguala, en el estado de Guerrero.

Padres y otros familiares convocaron a organizaciones civiles a sumarse a la lucha por la aparición con vida de todos los desaparecidos en el país.

María Inés Abrajam, tía de Adán Abrajam de la Cruz, uno de estos estudiantes, anunció que los días 2, 3 y 4 de julio se realizará la asamblea nacional de convicción de la Normal Rural de Ayotzinapa.

La víspera, en el segundo día de la jornada político-cultural 43 x 43, que se realiza en la explanada del capitalino Palacio de Bellas Artes, Eleucadio Ortega, padre de Mauricio Ortega, dijo que aunque les ofrezcan millones de pesos no van a ceder en su exigencia de que aparezcan vivos.

Agregó que hace cerca de tres meses, se presentaron en su casa personas que dijeron ser representantes del gobierno de Guerrero para ofrecerle dinero a su esposa, publica este domingo el diario La Jornada.

Reiteró que él quiere a su hijo de vuelta y no dinero, y aunque le ofrezcan cualquier cantidad “eso no es suficiente para mí”. Sigue leyendo

Los huesos no se derriten: las mentiras de Murillo Karam#MEXICO

Por: Federico Mastrogiovanni* (@Fedemast)

Para cremar los cuerpos de 43 normalistas en el basurero de Cocula se habrían tenido que usar 33 toneladas de leña, mil llantas de coche y muchos trabajadores. Aun así, habrían quedado dos toneladas y media de acero, una “alberquita” de hule derretido y la tierra del suelo se habría convertido en barro. Pero incluso si todos estos ingredientes hubieran sido utilizados, los huesos de los muchachos seguirían intactos. Para reducirlos a polvo, como dijo la PGR que los encontró, habría sido preciso triturarlos en un molino.

Entrevista al doctor Jorge Montemayor, investigador del Instituto de Física de la UNAM

25 de abril de 2015. – Soy el doctor Jorge Montemayor Andrete, trabajo de investigador en el Instituto de Física en la UNAM desde hace más de cuarenta años y mis campos de especialidad son diversos: experto en propiedades mecánicas de materiales, resistencia a altas temperaturas y altas presiones, planeación energética estratégica, desgaste de maquinaria, daño en resistencias a muy alta densidad de corrientes, flujo vehicular en relación al gasto energético, termodinámica y envejecimiento de seres vivos, agro-ecosistemas, algo de semiconductores y recientemente cosmología cuántica.

El profesor se presenta con un amplio sombrero negro y unos lentes que se hacen más oscuros cuando aumenta la luz. Estamos en el Instituto de Física de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), frente a una fuente adornada por una manzana, que en la intención del artista, imagino, hace referencia a la manzana de Isaac Newton, o tal vez a la de Adán. Sigue leyendo

Marchan a 5 meses de Ayotzinapa…hay 5 detenidos#mexico#mexico

 

 

Este 26 de febrero se cumplen cinco meses de la desaparición de los 43 estudiantes de la Normal de Ayotzinapa a manos de la policía municipal de Iguala, Guerrero, y el crimen organizado. Como ha venido sucediendo cada mes desde entonces, hoy marchan en el DF y en otras decenas de ciudades del mundo para exigir el esclarecimiento de los hechos.

La movilización, convocada por padres de los jóvenes desaparecidos, diferentes organizaciones sociales y estudiantes, será la novena #AcciónGlobalporAyotzinapa. En la ciudad de México iniciò la marcha  a las cuatro de la tarde en Ángel de la Independencia, sede de la residencia del presidente Enrique Peña Nieto. Hay 5 detenidos.

AI critica a fiscalía mexicana por intentar desacreditar a equipo argentino.#mexico

México, 10 feb (EFEMEX).- La fiscalía mexicana no solo falló en atender “satisfactoriamente” las irregularidades detectadas por el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) en la investigación del caso Iguala, sino que intenta “desacreditar” su trabajo y reputación, denunció hoy Amnistía Internacional (AI).

En una declaración pública, la organización humanitaria recordó que el EAAF participa, a petición de los familiares de los 43 estudiantes desaparecidos en Iguala, en el caso para “garantizar que la investigación sea sostenida y apoyada científicamente”.

Los “respetados expertos independientes” señalaron el fin de semana que las conclusiones del caso presentadas por el fiscal Jesús Murillo el 27 de enero pasado “evidenciaban graves deficiencias en la investigación” y fueron emitidas meses antes de que finalizara el trabajo forense, apuntó.

La respuesta de la Procuraduría General de la República (PGR, fiscalía) al “cuidadoso examen realizado por el EAAF” parece “intentar desacreditar” el trabajo y la reputación de los expertos, “en lugar de analizar las recomendaciones”.

La fiscalía mexicana acusó ayer al EAAF, una prestigiosa organización surgida en los años 80 en Argentina, de querer sembrar dudas en torno a la investigación.

Entre otras cosas, la institución aseguró que los miembros de dicho grupo sólo dominan las disciplinas de antropología, criminalística y genética, por lo que “sus alcances en conocimiento de otros dictámenes no son válidos como expertos”.

AI expresó hoy su preocupación de que la evidencia del caso “podría haber sido manipulada”, y exigió al Gobierno investigar adecuadamente las “inconsistencias” del expediente, en estrecha colaboración con el EAAF, familiares de las víctimas y sus representantes.

El Gobierno “sostiene su caso principalmente en los testimonios auto inculpatorios dados por los detenidos”, quienes aseguran que los estudiantes fueron asesinados e incinerados en un basurero del municipio de Cocula, y “evidencia forense muy limitada”, afirmó.

La agrupación llamó al Gobierno a dar al EAAF “pleno acceso” a sus archivos y “todas las garantías necesarias para cumplir con su deber sin ninguna interferencia indebida, evitando además cualquier descalificación por parte de funcionarios de alto rango”.

Además, le pidió “discutir adecuadamente todos los aspectos relevantes de este caso con las familias y sus representantes antes de hacer cualquier anuncio público”, un compromiso que ha incumplido hasta ahora, así como “examinar a fondo la historia contada por quienes sobrevivieron al ataque”.

La noche del 26 de septiembre pasado policías locales atacaron a tiros a estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa presuntamente por órdenes del entonces alcalde de Iguala, José Luis Abarca, para evitar que interrumpieran un acto de su esposa.

En el tiroteo murieron seis personas, incluidos tres alumnos, 25 resultaron heridas y 43 estudiantes fueron detenidos y entregados a miembros del cártel de Guerreros Unidos, quienes los asesinaron y quemaron en un basurero de Cocula, según el testimonio de varios de los detenidos.

AI aseguró que la “investigación debe incluir un cuestionamiento serio sobre la posible participación de militares durante el día del ataque y su posible complicidad previa con el crimen organizado que permitió que la violencia creciera de tal manera en la región”.

Los familiares de los desaparecidos exigen a la PGR la apertura de una línea de investigación sobre el papel que jugó el Ejército ese día, pero el Gobierno mexicano se ha negado tajantemente al asegurar que las fuerzas federales no estuvieron involucradas

 

‘El Cepillo’: recibí a 15 estudiantes vivos y los maté a balazos.

México

Felipe Rodríguez Salgado, El Cepillo o El Terco, señalado como lugarteniente del grupo criminal Guerreros unidos, confesó que él y cuatro cómplices mataron a balazos “a unos 15” normalistas de Ayotzinapa, que le entregaron con vida jefes policiales de Iguala y de Cocula, y dijo que al menos 25 ya habían muerto “por asfixia”. Admitió, según declaraciones integradas al expediente de la PGR sobre la desaparición de los jóvenes, a las que MILENIO tuvo acceso, que él supo que todas las víctimas eran estudiantes y no delincuentes.

En su testimonio narró que después de la masacre intentó huir a Estados Unidos para refugiarse con su hermano, que vive en Iowa, pero fue retenido por autoridades migratorias estadunidenses, que  lo deportaron a México como un indocumentado más.

Amnistía Internacional declaró apenas el jueves pasado (22 de enero de 2015) que la investigación de la PGR en el caso de los normalistas desaparecidos de Ayotzinapa “ha sido endeble” y “limitada”. La fiscalía respondió entonces que la organización internacional desconoce el expediente y que no se acercó a las autoridades mexicanas para pedir información al respecto.

Los padres de los desaparecidos, por su parte, informaron que se reunieron con los peritos argentinos coadyuvantes en la investigación, quienes les dijeron que no se han encontrado coincidencias de ADN, por lo que mantienen la esperanza de hallarlos vivos.

Salvo el caso de un normalista, los expertos del laboratorio austriaco de Innsbruck tampoco han podido identificar las muestras recibidas, por lo que pondrán en práctica nuevas técnicas, con la aprobación de la PGR.

Los padres también demandaron la semana pasada la apertura de cuarteles para buscar a sus hijos, por lo que las autoridades determinaron que les darían acceso a la instalación de Iguala, el 27 batallón. Los activistas que los apoyan dijeron entonces que quieren entrar a otras áreas, no a la de esa ciudad guerrerense.

Sin embargo, las declaraciones de El Cepillo aportan más datos y no vinculan en ningún momento a militar alguno. Afirmó que la noche del 26 de septiembre de 2014 recibió una llamada a su número celular del Cabo Gil (Gildardo López, lugarteniente del líder de Guerreros unidos, Sidronio Casarrubias), quien le ordenó que “se moviera con su gente” a la entrada de Iguala para que lo apoyara, porque mantenía un enfrentamiento conLos Rojos, grupo delincuencial antagónico.

Sostuvo que él y los sujetos conocidos como El Pato, Jona, Bimbo,Duvalin, Huasaco y El  Guereque abordaron una camioneta Nissan Estaquitas y una Pick Up verde para ayudar a la gente de Gildardo López.

Llegaron al punto denominado Loma de Coyotes, donde ya lo esperabanEl Cabo Gil y los mandos de las policías municipales de Iguala y de Cocula en cinco patrullas y una camioneta blanca de redilas de tres toneladas, donde tenían a un grupo de jóvenes.

Según su testimonio, subieron a los normalistas en el vehículo de redilas y se dirigieron al basurero de Cocula, pero alrededor de “unos 25 ya iban muertos por asfixia” y quedaban “unos 15 vivos”, a los que él y su “gente” ejecutaron a balazos y calcinaron, para después regresar a Iguala, pese a que él sabía que todos eran estudiantes.

Al día siguiente, El Cabo Gil le ordenó que verificara si se habían quemado por completo los cuerpos, ya que habían comenzado a incinerarlos desde la madrugada del 27 de septiembre y que a las 17:00 horas de ese día aún no terminaban de calcinarse.

Horas después limpiaron las cenizas y recogieron restos que colocaron en bolsas negras de plástico grandes que lanzaron al río San Juan de Cocula.

El Cepillo señaló que desde 2005 “trabajaba” para Guerreros unidos a propuesta de El Cabo Gil, quien le asignó funciones de halcón (vigilante o informante) hasta llegar a ser jefe operativo en los municipios de Cocula e Iguala.

EU LO DETUVO Y DEJÓ IR

Sobre su huida, declaró que primero se trasladó  a Cuernavaca, Morelos, y luego a la frontera norte para intentar cruzar a Estados Unidos y esconderse con su hermano que radica en Iowa.

Arribó a Sonoyta, Sonora; sin embargo, autoridades migratorias de Estados Unidos lo detuvieron cuando intentó ingresar a través de la frontera que conecta con Lukeville, Arizona.

Después de dos días fue deportado por el punto fronterizo de Piedras Negras, Coahuila.

Según su declaración, a principios de diciembre y ante la falta de dinero se trasladó al municipio de Tecámac, Estado de México, para continuar oculto ante la cacería que emprendieron en su contra fuerzas federales y armadas.

En ese lugar fue visitado por su novia, con quien el 7 de enero viajó a Jiutepec, Morelos; ella regresó a Iguala y él permaneció en un taller mecánico propiedad de un amigo.

Sin embargo, fue detenido el 15 de enero con base en el trabajo de inteligencia de la Policía Federal en coordinación con la Secretaría de la Defensa Nacional.

LA CETEG BLOQUEA OTRA VEZ LA AUTOPISTA DEL SOL

Integrantes de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación en Guerrero (Ceteg) y miembros del Movimiento Popular Guerrerense (MPG) en Acapulco y Costa Chica tomaron la caseta de La Venta y bloquearon la carretera federal Acapulco-Pinotepa Nacional.

En acciones simultáneas, los activistas realizaron pintas contra el precandidato de Movimiento Ciudadano, Luis Walton, botearon, cobraron cuotas en la caseta de peaje, tomaron autobuses y los ordeñaron.

Eran unos 30 integrantes de la Ceteg los que embozados y armados con palos, varillas y tubos llegaron desde antes de las 11 de la mañana para realizar lo que ellos llaman “actividades”.

En tanto, en la región de la Costa Chica de Guerrero más de un centenar de activistas de la Ceteg bloquearon la carretera federal Acapulco-Pinotepa Nacional, a la altura del puente de Marquelia, con la exigencia de que aparezcan con vida los 42 normalistas de la escuela normal de Ayotzinapa.

El cierre carretero inició al filo de las 12:30 horas en el puente de Marquelia donde los maestros colocaron una manta que decía: “Magisterio movilizado de San Luis Acatlán en pie de lucha”, y también colocaron una valla humana para impedir el libre tránsito vehicular.

Señalaron que el boteo fue para conseguir recursos y poder viajar a la Ciudad de México para exigir al gobierno que dé marcha atrás a la reforma educativa.  (Javier Trujillo/Acapulco)

:CLAVES

COYOACÁN

Vecinos de la colonia Pedregal de Santo Domingo, al sur de la Ciudad de México, y familiares de los normalistas marcharon este viernes desde el parque Huayamilpas a la Iglesia de la Resurrección, en la delegación Coyoacán.

Tras la marcha, a la que acudieron alrededor de 500 manifestantes con pancartas que tenían la consigna: “¡Vecino consciente se une al contingente!” y “¡No están solos!”, algunas avenidas se vieron afectadas, como Aztecas, Jilotzingo, Anacahuitla y Escuinapa.

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