#USAID: ofrece millones #USD por atacar misiones médicas de #Cuba

Estados Unidos está ofreciendo hasta tres millones de dólares a organizaciones que investiguen las misiones médicas cubanas, en un nuevo ataque contra uno de los programas solidarios más importantes del país caribeño.

El portal digital Cuba Money Project reportó que la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (Usaid) dará esa cifra a agrupaciones que ‘investigarían, recopilarían y analizarían información’ relacionada con presuntas violaciones de los derechos humanos del personal de salud del país caribeño que realiza su labor en el extranjero.

Según la Usaid, busca aplicaciones hasta el 26 de agosto de grupos con experiencia en Cuba o en países similares que puedan desarrollar herramientas para esa actividad, y precisó que no exigirá a organizaciones dentro de la isla revelar que el Gobierno norteamericano está financiando su trabajo.

Este movimiento de la agencia sigue a la decisión del Departamento de Estado (DOS) el 20 de junio último de agregar a Cuba en una lista de países que según Washington incumplen las normas mínimas para eliminar la trata de personas, pese a la tolerancia cero declarada por la nación antillana contra ese fenómeno.

La administración de Donald Trump le señaló a Cuba supuestas malas condiciones de trabajo que sufren sus médicos en las misiones estatales en el exterior, lo cual ignora el reconocimiento internacional que tiene ese programa en los países beneficiados y por parte de organizaciones de salud.

Esta acción de la Usaid ocurre, además, luego de que el 26 de julio el DOS anunció restricciones de visas contra funcionarios vinculados con las misiones médicas de Cuba en el exterior.

A pesar del prestigio de la labor que brindan los profesionales cubanos de la salud en las más variadas geografías del orbe y del carácter voluntario de esas misiones, la administración de Trump también usó como argumento para esa medida presuntas prácticas coercitivas y de abuso laboral.

Tras el informe sobre la trata de personas, el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, denunció las mentiras y calumnias del Gobierno de Estados Unidos al ubicar a la isla en la peor categoría de esa lista, y dijo que los doctores cubanos son ‘esclavos solo del amor por los demás’.

En la red social Twitter el jefe de Estado señaló que Washington ataca la colaboración médica cubana, la cual es ‘ejemplo de solidaridad, humanidad y de cooperación noble y legítima entre los países del sur’.

Las nuevas acciones no constituyen la primera vez que Washington arremete contra las misiones de salud de la mayor de las Antillas, pues ya las hizo blanco de su política contra Cuba con la implementación del llamado Programa de Parole para médicos cubanos.

Tal mecanismo, aprobado durante el Gobierno de George W. Bush (2001-2009) y suspendido en el de Barack Obams (2009-2017), promovía el robo de cerebros al instar a doctores y otros profesionales de la salud a abandonar las misiones internacionalistas y emigrar a Estados Unidos mediante convenios especiales.

Pregunta:

¿Por qué se han lanzado contra el fuerte imaginario que acompaña a Cuba en materia sanitaria? ¿A qué se debe el arrebato, en los últimos dos años, de los laboratorios de la CIA y del Departamento de Defensa de Estados Unidos?

Tiene que ver con las posibilidades que ofrece en la actualidad un método de guerra no convencional basada en alta tecnología en el que los medios son utilizados para conseguir un objetivo militar o electoral.

Tomado de IslaMía

Nicolás Maduro informó en cadena nacional los sucesos de hoy 30/4 y designó a tres fiscales especiales para investigar el levantamiento

Nicolás Maduro presidente de Venezuela, dio detalles de lo sucedido hoy en Caracas ante lo que denominó “intento de Golpe de Estado fallido, en la televisión estatal, cual estuvo liderado por el auto-proclamado presidente Juan Guaidó con el apoyo de los Gobiernos de Colombia y los Estados Unidos.

“Nunca antes en la historia de Venezuela había sucedido un levantamiento por el empeño obsesivo, nefasto de un grupo de oposición de la ultraderecha venezolana, la oligarquía colombiana  y el imperialismo estadounidense, por su posición obcecada de derrocar al Gobierno constitucional de Venezuela, de imponer un gobierno ilegítimo”, afirmó.

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Prosur con vientos del Norte

Trump y sus marionetas sudamericanas en Chile. Foto: Resumen Latinoamericano
Trump y sus marionetas sudamericanas en Chile. Foto: Resumen Latinoamericano

Frustrados, quizá, por los fracasos en su plan contra Venezuela y por no lograr los resultados exigidos por la administración de Donald Trump, varios mandatarios, representantes de la derecha y ultraderecha sudamericana, acaban de firmar un documento para crear lo que llamaron Foro para el Desarrollo de América del Sur (Prosur).

Al margen de los objetivos de consolidar la aplicación de políticas de derecha en la región; fortalecer el plan de privatizaciones, paquetazos y otras medidas contra los más desposeídos, la naciente institución tiene en su mira inmediata acabar con Unasur y de paso fracturar la unidad de los países de esa región, además de continuar fomentando, bajo la égida de Washington, todo tipo de acciones contra Venezuela, la Revolución Bolivariana y el presidente constitucional Nicolás Maduro.

La sede no pudo ser mejor y el anfitrión perfecto: Chile y su presidente Sebastián Piñera. Y si algo falta a esta apreciación, dejemos que sea Juan Guaidó, el impostor autoproclamado presidente interino de Venezuela, quien con su explicación a los convidados del porqué no pudo asistir a la cita nos aclare la naturaleza del encuentro: «Agradezco la invitación de países hermanos a ser parte de este día histórico en la unión de nuestros pueblos. Nos encontramos organizando a toda Venezuela para cesar la usurpación, que será el triunfo de la democracia, la libertad y el retorno de la estabilidad en América del Sur», tuiteó.

Ese es el escenario donde nace Prosur con vientos que soplaban del Norte, un engendro cuyo objetivo se fundamenta en destruir la Unasur, organización fundada en 2008, que agrupaba a todos los países de esa área geográfica y que creó muchas expectativas de solidaridad, unión y desarrollo común, durante los gobiernos progresistas de Cristina Fernández en Argentina, Lula y Dilma en Brasil, Evo Morales en Bolivia, Hugo Chávez en Venezuela, y Rafael Correa en Ecuador.

Ahora la derecha y la extrema derecha han creído que llegó su momento y saben muy bien que, aprovechando las debilidades de la izquierda, recibiendo el apoyo total por parte de Estados Unidos y fracturando lo que fue una incipiente unión sudamericana y latinoamericana, pueden avanzar más rápido en sus objetivos.

Destruir Unasur, dividir la Celac, hacer colapsar Petrocaribe, equivale, para esa extrema derecha y sus amos del norte, a un triunfo que será bien remunerado, donde los Pompeo, Bolton, Marco Rubio, Elliot Abrams y el propio Trump no escatiman esfuerzos para esos propósitos.

El otro objetivo de Prosur es echar abajo la Revolución Bolivariana y el gobierno del presidente constitucional Nicolás Maduro. Quizá por ello la insistencia en que Guaidó asistiera a la cita de Chile.

Allí se encontraban Mauricio Macri, con su Argentina entregada a los designios del Fondo Monetario Internacional;  el brasileño Jair Bolsonaro, tildado como el «Trump del trópico», el mismo que a su llegada a la capital chilena dijo que «intentará junto a los demás presidentes sudamericanos sellar el final de Unasur».

También concurrió Iván Duque, con las riendas de una Colombia en la cual mueren cientos de líderes sociales e indígenas sin que se haga justicia y donde el propio presidente insiste en echar abajo los Acuerdos de Paz firmados con las FARC y, por supuesto, el anfitrión Sebastián Piñera, absorto en el fomento de una derecha subordinada a Washington de tal manera que hasta regaló al presidente Trump una bandera estadounidense con la chilena pequeñita insertada, que da la imagen de aspirar a ser una estrella más de ese estandarte.

Mención aparte para Lenín Moreno, el presidente ecuatoriano, el mismo que ya desalojó a la Unasur de su sede construida en el llamado centro del mundo, cerca de Quito, y que decidió echar abajo el monumento a ese grande de la integración sudamericana, Néstor Kirchner.

También formaron parte del convite desintegrador de la unidad de América del Sur, los presidentes de Perú y Paraguay, sin mucho protagonismo, pero fieles peones de lo que diga Washington.

La historia recogerá muy pronto el nombre de estos personajes como perfectos comodines de la administración Trump, empeñada en volver a la época de la Doctrina Monroe con Latinoamérica como su patio trasero.

¿Por qué tardó tanto El País en darse cuenta de que los ataques acústicos fueron inventados por #Rubio y #Pompeo?

Tomado de Argencuba

Un sorprendente artículo del reaccionario diario español El País, titulado “Pompeo y el inmovilismo de Cuba”, vuelve a tocar el asunto: la sospechosa confabulación entre el entonces director de la CIA, Mike Pompeo, y el reaccionario senador Marco Rubio, para fabricar una operación de bandera falsa relacionada con los supuestos ataques sónicos contra diplomáticos norteamericanos en Cuba. Lo extraño del caso es que esta conspiración fue denunciada por mí el 3 de octubre de 2017, hace más de 5 meses en un artículo titulado “Marco Rubio y Mike Pompeo pidieron luz verde a Trump para operación de bandera falsa contra Cuba.”

Sin entrar en los detalles que ofrecí en su momento, el referido artículo de opinión aparecido en El País, llega a la siguiente conclusión: “El rumbo de las relaciones retomará el histórico antagonismo si aciertan las conjeturas del castrismo, experto en descubrir maquinaciones y en prepararlas: el nuevo canciller concibió el ardid acústico cuando era jefe de la CIA, en complicidad del senador por Florida Marco Rubio, presidente del subcomité de Asuntos Exteriores, cercano a Pompeo y una suerte de asesor palaciego en asuntos cubanos.”

Nada nuevo se ha dicho, solo confirmar una denuncia que todavía no ha sido desmentida ni por Trump, la CIA y el propio Marco Rubio.

Pronostican incremento de política agresiva de #EE.UU. contra #Venezuela

Por Norelys Morales/Isla Mía

La designación del ex director de la CIA Mike Pompeo como nuevo secretario de Estado norteamericano augura que la política de agresión hacia Venezuela y América Latina se incrementará, afirmó hoy el dirigente bolivariano Adán Chávez.

Esta semana, apuntó, el vicepresidente estadounidense, Mike Pence, acudirá a la OEA a solicitar más sanciones contra el Gobierno Bolivariano, señaló Chávez en un artículo que publica la Agencia Venezolana de Noticias (AVN), reseñado por Prensa Latina.

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Mike #Pompeo y su agenda #anticubana y #antivenezolana

En Descubriendo Verdades

No por gusto declaró el jefe del Departamento de América Latina del Ministerio de Exteriores de Rusia, Alexandr Schetinin, y mostró su preocupación por el nombramiento de Mike Pompeo como nuevo secretario de estado de Estados Unidos, según declaraciones a Sputnik.

Es lógico pensar que, aunque América Latina no está entre las prioridades principales de Trump, este cambio sí agudizará la guerra ideológica y las conspiraciones contra Cuba y Venezuela –dada la estrecha amistad de Pompeo con Marco Rubio y sus alianzas secretas con la extrema derecha latinoamericana y norteamericana– reforzando la enorme conspiración contra estas naciones con sus dóciles aliados en la región, sobre todo en países como México, Chile, Argentina, Perú, Colombia, Guatemala, Honduras, Panamá y otros. Sigue leyendo

Mike #Pompeo, nuevo Secretario de Estado de #EE.UU. y América Latina

TrayectoriaGraduado en la Academia Militar de West Point. También estudió en la Escuela de Derecho de la Universidad de Harvard [1].

Hasta ayer, director de la Agencia Nacional de Inteligencia de EE. UU. (CIA).

En la Cámara de Representantes fue miembro de la Comisión Especial de Inteligencia y del Comité de Energía y Comercio.

Como director de la CIA, era uno de los asesores de confianza de Trump, se reunía casi diariamente con el presidente para actualizarlo sobre seguridad nacional [2] La prensa hegemónica asevera que comparten una misma visión sobre la política interna y externa de EE.UU. [3]. Sigue leyendo